Provincial

 

Rvdo. P. RAÚL ERNESTO GONZÁLES PUEBLA    CSJ

SUPERIOR PROVINCIAL

 

“HE VENIDO A PRENDER FUEGO A LA TIERRA: Y ¡CÓMO DESEARÍA QUE YA ESTUVIESE ARDIENDO!”.       Lc. 12,49

 

 

A todos los hermanos josefinos de la Provincia Ecuatoriano- Colombiana San Francisco Javier, mi saludo fraterno, deseándoles que con la Bendición del Señor tengan un FELIZ AÑO NUEVO. Año que se convierte para nosotros en una nueva oportunidad para vivir nuestra vida religiosa josefina con coherencia y alegría. El hecho de que la situación actual haga que nuestro camino esté marcado por dificultades y exigencias de renovación espiritual, moral y pastoral requiere de nosotros mayor dedicación y empeño a nuestra vida de religiosos para colaborar en la Nueva Evangelización con renovado protagonismo.

Seguros de que el Señor no nos faltará con su ayuda, emprendamos juntos, ayudándonos los unos a los otros en este nuevo trecho del camino, animados por nuestro Fundador, San Leonardo Murialdo, que nos sigue diciendo: “Hagan el bien y háganlo bien”.

La tarea del superior provincial es la de recordar y animar a los hermanos de la Provincia Religiosa San Francisco Javier, a vivir el compromiso asumido en el momento de su profesión religiosa dentro de la Congregación. Por tanto, el superior debe ayudar al crecimiento hacia un proyecto de vida, que haga crecer, madurar y fortalecer esa vida espiritual y humana.

El P. Provincial de la Provincia “San Francisco Javier de Ecuador Colombia”, en conformidad con los principios de la Regla y Constituciones de la Congregación, constituciones # 89: “Gobierna la provincia con espíritu de caridad y de servicio, promoviendo y animando con corazón de padre la vida religiosa y apostólica de los hermanos y de las comunidades.

El superior provincial es nombrado por el superior general con el consentimiento de su consejo, previa consulta a los hermanos de la provincia.

Tiene que ser sacerdote y profeso de votos perpetuos en la congregación de cinco años por lo menos; permanece en el cargo por tres años y, en la misma provincia, puede ser nombrado solamente para otro trienio consecutivo”.

Atendiendo al espíritu de las escrituras, el magisterio de la iglesia y sus enseñanzas. El provincial tiene la misión, de llevar en su corazón a cada hermano; reproduciendo existencialmente las actitudes de Cristo. Para ello, debe ser una persona orante, una persona atenta a la escucha de la Palabra de Dios, atento a las necesidades de sus hermanos, con ojos compasivos, entrañas de misericordia, inclusive cargando con las fragilidades de sus hermanos. En otras palabras, el superior provincial se deja conducir por el Espíritu Santo, para poner todos los sentimientos de sus hermanos en las manos de Dios. Por ende la necesidad la efectiva y eficiente oración de los hermanos a su favor, para cumplir con esta misión.

 Atendiendo al directorio # 92: “Es tarea del superior provincial coordinar las iniciativas y las actividades a nivel provincial y favorecer nuevas experiencias de apostolado. Unas y otras estén en sintonía con el carisma de la congregación, respondan efectivamente a las necesidades del territorio y estén conformes a las directrices de la competente autoridad eclesiástica”.

La vida religiosa sigue siendo signo de esperanza para nuestro tiempo… (1Tes 1,2). Debemos mantener y reavivar el sentido en comunión con todas nuestras comunidades y con cada uno de vosotros, hermanos muy queridos, dando gracias a Dios por todos y recordándoos sin cesar, me despido no sin antes implorar las mejores bendiciones de Dios para ustedes y su apostolado.

Con afecto P. Jaime Bravo.  (CSJ)